En España no se entiende la vida sin tapas. Es llegar a un bar y dejarse llevar: unas aceitunas por aquí, un platito de jamón por allá, unas bravas para rematar. Pidas lo que pidas, si es tapa, está bien. Porque lo importante no es solo lo que comes, sino cómo lo disfrutas.
Y como esto merece una fiesta, cada año se celebra el Día Mundial de la Tapa. Es la excusa perfecta para lanzarse a la calle, descubrir nuevas creaciones, hacer rutas de bares y brindar por una de las costumbres más queridas (y sabrosas) del país. Tapear es casi un arte. Y este día, aún más.
¿Cuándo es el Día Mundial de la Tapa?
El Día Mundial de la Tapa se celebra cada tercer jueves de junio, gracias a la iniciativa de la Asociación Saborea España. Desde que se propuso oficialmente en 2010, no ha parado de crecer y ganar adeptos, tanto dentro como fuera del país.
Aunque cualquier día es bueno para tapear, esta fecha pone el foco en esa tradición que mezcla sabor, cercanía y cultura. Durante la jornada, bares y restaurantes tiran la casa por la ventana y los cocineros dan rienda suelta a su creatividad para ofrecer lo mejor.
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¿Por qué se celebra?
Porque la tapa es mucho más que un bocado pequeño. Es símbolo de nuestra forma de vivir: informal, sabrosa, social. Este día sirve para reivindicar su valor como joya gastronómica española, y para seguir empujando su candidatura como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Tapear une a la gente, anima las ciudades, y se ha convertido en una experiencia imprescindible también para los turistas. No vienen solo por el sol o las playas: vienen por el ritual de ir de tapas, charlar, reír y repetir. Y eso, sinceramente, merece celebración.