En los últimos tiempos, ir al supermercado se ha convertido en una experiencia sorprendente para muchos consumidores, especialmente al llegar al pasillo de los huevos. Un alimento básico en la cocina española, versátil y nutritivo, ha visto dispararse su precio en apenas semanas. Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), el precio del huevo ha subido un 25% en solo un mes, afectando tanto a los formatos más económicos como a las versiones ecológicas o camperas, que ya alcanzan casi los cinco euros por docena.
Aunque en España no hay brotes activos de gripe aviar, la situación internacional, especialmente en Estados Unidos y varios países europeos, ha desestabilizado el mercado global. Además, la transformación del modelo productivo y la presión de la exportación están influyendo de forma directa en la oferta disponible en nuestro país.
Las claves de la subida del precio de los huevos
El detonante principal del alza en los precios del huevo ha sido el brote de gripe aviar que afecta gravemente a países como Estados Unidos, Francia o Austria. Solo en Norteamérica, la crisis ha llevado al sacrificio de más de 50 millones de gallinas ponedoras, lo que ha provocado escasez y precios récord que rondan los ocho dólares por docena. En Europa, la situación no es muy distinta: se han eliminado millones de aves, reduciendo la reducción de la producción y obligando a buscar alternativas de suministro.
España es el tercer productor de huevos en la Unión Europea y ha aumentado su volumen de exportación, destinando hasta el 20% de su producción a mercados como Francia, Portugal, Italia y Países Bajos. Esta creciente demanda externa ha presionado aún más una oferta que ya estaba limitada por los cambios en las exigencias de bienestar animal y las transformaciones en los sistemas de producción. Así, el huevo, un ingrediente imprescindible en miles de recetas tradicionales y modernas, se convierte hoy en un lujo para muchas familias. La tendencia, al menos por ahora, no parece revertirse.