Los desastres naturales, como las recientes inundaciones provocadas por la DANA en Valencia, suelen desencadenar una serie de problemas inesperados que afectan a la seguridad y a la salud. Entre estos se incluyen cortes prolongados de electricidad y suministro de agua, daños por moho y riesgos de infección debido al lodo y agua estancada. A esta lista se suma una amenaza menos visible, pero igualmente peligrosa: las intoxicaciones alimentarias.
En situaciones de emergencia, proteger la seguridad alimentaria se convierte en una prioridad crucial. Los alimentos refrigerados o congelados pueden volverse inseguros tras cortes de energía prolongados, y aquellos que han estado en contacto con agua contaminada o lodo no deben consumirse. Actuar con rapidez e informarse sobre las medidas adecuadas es clave para prevenir enfermedades graves derivadas de alimentos en mal estado.
El riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos, como la salmonela y la E. coli, puede aumentar considerablemente después de un desastre natural. Por ello, es esencial contar con información precisa y pasos claros para minimizar los riesgos y proteger la salud de todos los afectados.
Recomendaciones para evitar intoxicaciones en las viviendas
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), ha emitido pautas claras para minimizar los riesgos. Estas incluyen:
- Uso de agua potable: Siempre utiliza agua embotellada o tratada para beber, cocinar y lavarse los dientes. Lávate las manos con jabón antes de manipular alimentos.
- Higiene de los alimentos: Lávalos con agua y jabón, y sumérgelos en agua hirviendo durante dos minutos si es necesario.
- Revisión de alimentos congelados: Desecha aquellos que no se hayan mantenido a temperaturas adecuadas debido a cortes de electricidad.
- Almacenamiento seguro: Conserva los alimentos en lugares secos y protegidos, alejados del suelo y las paredes.
El Ministerio de Derechos Sociales también recomienda desechar cualquier alimento que haya estado en contacto con agua contaminada. En el caso de latas y tarros herméticos, estos pueden hervirse y consumirse siempre que no estén dañados y se hayan limpiado adecuadamente.
Seguridad alimentaria en hostelería, restauración y ‘foodservice’
Los negocios de hostelería y restauración enfrentan una gran responsabilidad después de los desastres naturales. Cuidar la salud de los clientes y del personal puede ser un reto adicional en una situación crítica, pero es esencial para retomar actividades con la mayor seguridad posible.
A continuación, te detallamos las medidas clave que los negocios de restauración y hostelería puedan adoptar para minimizar riesgos:
Evaluación del estado de los alimentos
El primer paso para garantizar la seguridad alimentaria es realizar una evaluación exhaustiva de todos los productos en el establecimiento. Esto incluye:
- Identifica alimentos que presenten signos de daño, como cambios de color, olores anormales o envases hinchados.
- Inspecciona carnes, pescados, lácteos y otros alimentos sensibles que podrían haberse visto afectados por cortes de electricidad. Desecha cualquier producto que haya estado a temperaturas superiores a 4°C por más de dos horas.
- Desecha todos los productos que hayan estado expuestos a agua de inundación, especialmente si esta es turbia o potencialmente peligrosa. Esto incluye alimentos frescos, enlatados y empaquetados, ya que el agua contaminada puede contener patógenos que incluso penetran envases aparentemente intactos.
Limpieza y desinfección de instalaciones y equipos
La limpieza profunda de las áreas de trabajo y los equipos es crucial para evitar la contaminación cruzada.
- Lava y desinfecta todas las mesas, utensilios, herramientas y maquinaria que hayan tenido contacto con agua o polvo.
- El agua de red puede estar contaminada tras un desastre natural. Hasta que se confirme su seguridad, utiliza agua embotellada o sistemas de filtración temporales para limpieza y preparación de alimentos.
- Control de refrigeración y conservación de alimentos.
- Inspecciona las temperaturas de refrigeradores y congeladores. Los alimentos que no se hayan mantenido a la temperatura adecuada deben desecharse.
- Los productos que se han descongelado debido a cortes de energía no deben ser re-congelados ni consumidos, ya que podrían haber desarrollado bacterias peligrosas.
- Coloca los alimentos nuevos o seguros en estantes elevados para evitar el contacto con posibles filtraciones de agua o polvo.
Capacitación del personal en seguridad alimentaria
En momentos críticos, es fundamental que los empleados estén informados y preparados para manejar alimentos de manera segura.
- Ofrece sesiones de capacitación sobre cómo manejar alimentos en situaciones de emergencia, desechando productos comprometidos y aplicando medidas de higiene adicionales.
- Proporciona guantes, mascarillas y desinfectantes para garantizar que el personal minimice el riesgo de contaminación durante la manipulación de alimentos y superficies.
Prevención de plagas
Los desastres naturales suelen aumentar la presencia de plagas, como roedores e insectos, debido a las condiciones húmedas y la acumulación de residuos.
- Inspecciona regularmente las áreas de almacenamiento y trabajo para detectar signos de plagas.
- Si es necesario, recurre a expertos en control de plagas para mantener las instalaciones libres de riesgos.
Garantizar agua potable segura
El acceso a agua limpia y segura es esencial para la preparación de alimentos, la limpieza y el consumo.
- Instala equipos temporales de filtración o utiliza agua embotellada para todas las
- Antes de retomar el uso de agua de red, realiza pruebas para confirmar su seguridad y elimina cualquier contaminación residual en las tuberías.