El café es una de las bebidas más consumidas y queridas en todo el mundo, con una rica cultura que abarca desde rituales matutinos hasta elaboradas preparaciones gourmet. Entre las innumerables formas de disfrutarlo, el café irlandés destaca como una opción reconfortante, perfecta para los amantes de las bebidas que incluyen un licor, en este caso, el whisky.
Cada 25 de enero se celebra el Día del Café Irlandés y lo incluimos en nuestro calendario gastronómico. La razón es que esta bebida, pese a su antigüedad, sigue siendo un favorito para aquellos días fríos de invierno.
Su origen se remonta a Foynes, una pequeña localidad costera de Irlanda, donde Joe Sheridan, un talentoso chef, decidió combinar café caliente con azúcar, whisky irlandés y crema espesa para crear algo especial. Así, se había convertido en la bebida para reconfortar a los viajeros cansados en los días fríos.
Ingredientes

Para una taza de café irlandés:
- 50 mililitros de whisky irlandés
- 120 mililitros de café recién hecho (mejor si es fuerte)
- 2 cucharaditas de azúcar moreno
- 30 mililitros de nata líquida (bien fría, para montar)
- Hielo (opcional)
Preparación: paso a paso

- Precalentar el vaso: Llena el vaso o copa con agua caliente para templarlo y evitar que el café se enfríe rápidamente. Después, vacíalo.
- Añadir el azúcar y el whisky: Coloca las dos cucharaditas de azúcar moreno en el vaso caliente y vierte el whisky irlandés. Remueve suavemente hasta que el azúcar se disuelva.
- Incorporar el café: Añade el café recién hecho sobre la mezcla de whisky y azúcar, dejando espacio para la nata. No remuevas demasiado para mantener las capas.
- Montar la nata: Bate la nata líquida fría ligeramente, solo lo suficiente para que espese pero siga siendo líquida.
- Servir la nata: Vierte la nata montada con cuidado sobre la parte posterior de una cuchara para que flote sobre el café sin mezclarse.
- Disfrutar: Sirve el café irlandés sin remover, dejando que el sabor dulce y cremoso de la nata contraste con el café y el whisky.
- Para una versión fría: Deja enfriar el café antes de usarlo. Llena el vaso con cubos de hielo antes de añadir el whisky, el café y la nata. Sigue los mismos pasos para montar y servir la nata.