Comer fuera es una prioridad para los españoles en verano. Las terrazas se llenan, las reservas que se agotan con días de antelación y los restaurantes son los grandes protagonistas del ocio para los locales y visitantes. Y esto, no solo trae más que buenas cifras.
Una encuesta publicada por The Fork refleja que un 39% de los españoles planea gastar entre 200 y 400 euros por persona en restaurantes durante el verano, mientras que un 27% destinará entre 400 y 600 euros, y un significativo 26% invertirá más de 600 euros.
Esta predisposición al gasto también se traduce en un aumento de la frecuencia de visitas a restaurantes: un 40% saldrá entre tres y cinco veces por semana, y un 35% lo hará incluso más de cinco veces. Además, el gasto medio por salida se sitúa entre los 20 y los 50 euros, y el 89% de los comensales utilizará tarjeta para pagar.
Factores decisivos en la elección de restaurantes
Más allá del gasto, los españoles son cada vez más previsores: el 43% hará sus reservas con 2 o 3 días de antelación, y el uso de plataformas digitales ha aumentado un 28%, en contraste con una caída del 38% en las reservas telefónicas. A la hora de elegir restaurante, la relación calidad-precio (52%) y las reseñas y fotos (34%) son los factores más decisivos, por encima del tipo de cocina o la ubicación.
La gastronomía no solo influye en la elección del restaurante, sino también en la del destino vacacional. Un 31% de los encuestados afirma que la oferta culinaria es determinante en su decisión de viaje, y un 60% la considera un factor relevante.
Además, las fuentes de inspiración más utilizadas para planear viajes son los blogs y medios de comunicación (48%) y las recomendaciones de amigos y familiares (44%). Estos datos reafirman que, en España, el placer de comer bien sigue marcando el ritmo del verano.