Cada primavera, el desierto de California se convierte en el epicentro de lo cool. Coachella no es solo un festival de música: es una pasarela de moda bohemia, un escaparate de tendencias y una especie de convención global de influencers. En sus escenarios se presentan artistas de talla mundial, desde leyendas del pop hasta bandas emergentes que sueñan con ser la próxima gran cosa. Y si no pudiste ir, no te preocupes: lo puedes ver todo en el Instagram y TikTok de tus influencers favoritos, con fotos perfectas.
Este año, durante los fines de semana del 11 al 13 y del 18 al 20 de abril, el Empire Polo Club en Indio recibe a decenas de miles de personas con ganas de fiesta, música y, claro, de probar la oferta gastronómica del recinto. Pero lo que debería ser una experiencia gourmet entre conciertos… ha terminado en una auténtica revuelta virtual.
Cuando la comida es más cara que el show (y no tan sabrosa)
La revolución no está en la tele, pero sí en TikTok. La indignación por los precios de la comida en Coachella 2025 ha traspasado la línea de lo anecdótico para volverse un fenómeno viral. Influencers con millones de seguidores han alzado la voz —o mejor dicho, los dedos— para tuitear, grabar reels y hacer dúos de TikToks quejándose de los precios.
La española @AquíSandra, por ejemplo, ha compartido en sus redes el desglose de su dieta festivalera: 10 euros por una simple porción de pizza (sí, UNA sola), 22 dólares por un sándwich que parece sacado de la merienda de tu infancia, 20 dólares por un plato de paella que no hace justicia a los valencianos, o 20 dólares por un Aperol Spritz que venía más hielo que otra cosa.
@aquisandrax Esto como y gasto en un día en Coachella💖
Algunos asistentes afirman que solo comen una vez al día para sobrevivir al gasto, y no es broma. En Reddit, donde se comparten consejos, confesiones y frustraciones festivaleras, un hilo reciente acumula cientos de comentarios sobre lo «criminal» de los precios. “Comida de 102 dólares, chicos… No les voy a mentir, no está buena”, dice uno de los testimonios más compartidos. Otro usuario se queja: “El hecho de que la ENTRADA GENERAL cueste $600 y aún tengas que pagar eso por comida de nivel medio me pone enojado irracionalmente”.
Eso sí, no todo es desolador: hay fuentes gratuitas para rellenar botellas de agua y mantenerse hidratado sin vaciar la cuenta. Pero cuando la hidratación es lo más asequible de todo el festival, algo no anda bien. Y aunque estas quejas no son nuevas, este año han explotado como nunca. La gastronomía en Coachella promete experiencias inolvidables, pero por ahora, lo más inolvidable parece ser la cuenta.