Pocas tapas resumen tan bien el espíritu gastronómico español como las patatas bravas. Crujientes por fuera, tiernas por dentro y coronadas con esa combinación irresistible de salsa brava y alioli, son un clásico infalible que nunca pasa de moda. Pero, a veces, incluso los grandes clásicos se reinventan.
La cuarta edición del Mahou Bravas Fest Barcelona lo demuestra. Más de 30.000 personas se han reunido durante tres días para celebrar este icono de la cocina popular en el Poble Espanyol, en un ambiente festivo que combina la tradición, creatividad y, por supuesto, mucha cerveza fría.
En total, 14 restaurantes han cocinado más de 10 toneladas de patatas (unas 42.000 raciones de bravas) y servido 15.000 tapas variadas acompañadas de 25.000 litros de cerveza Mahou. Cifras que confirman que la pasión por las bravas en Barcelona está más viva que nunca.
El restaurante vietnamita Món Viêt hace las mejores bravas
El gran protagonista de esta edición ha sido Món Viêt, un restaurante vietnamita del Eixample que ha sorprendido a todos con una propuesta tan exótica como irresistible: bravas de curry-mayo picante con salsa de cacahuete. Su mezcla de sabores intensos y su presentación impecable conquistaron al jurado profesional, entre los que se encontraba Barcelona Secreta, que no dudó en otorgarle el primer premio.
No obstante, el reconocimiento popular fue para XinVic, un gastrobar que se llevó el premio del público gracias a su versión con carne de ternera, cebolla y lima. Dos interpretaciones completamente diferentes de la misma tapa que demuestran la versatilidad infinita de las bravas y su capacidad de reinventarse sin perder su esencia.
El festival de bravas organizado por un influencer
El Mahou Bravas Fest es una iniciativa de Pleisure y Bravas Barcelona, el proyecto gastronómico del influencer Edu González, y se ha consolidado como uno de los festivales más populares de la ciudad. Su éxito radica en reunir a los locales más emblemáticos de Barcelona con propuestas que van desde lo clásico hasta lo experimental.
Los asistentes pudieron degustar las creaciones de los dos ganadores junto a otras propuestas de 12 restaurantes barceloneses, entre ellos Bar Tomàs, Rooster&Bubbles, Senyor Vermut, La Esquinica, Bar Córdoba, Casa Rafuel y La Tabarra. Además de las degustaciones, el festival ofreció demostraciones de cocina en directo, maridajes, talleres de salsas picantes y hasta actividades familiares, como el taller de bravas de plastilina y el de decoración de delantales.