El reconocido chef Joan Roca, al frente de El Celler de Can Roca, ha estado presente en el Gastronomic Forum de Barcelona en una demostración que resume reflexión, sensibilidad y una profunda conexión con la cocina catalana. Roca, cuyo restaurante ha sido galardonado con tres estrellas Michelin y elegido el mejor del mundo en 2013 y 2015 por The World’s 50 Best Restaurants, comparte su visión sobre la evolución de la gastronomía desde las raíces hasta la vanguardia.
“El Celler de Can Roca tiene su principal inspiración en la tradición”, afirma, subrayando que la memoria familiar y el territorio de Girona son el alma de su cocina. Su más reciente proyecto, El Castell de Sant Julià de Ramis, alberga el restaurante Fontané, “un restaurante a las alturas”, donde la experiencia gastronómica se acompaña de espacios dedicados al arte, la destilación y la cultura del vino.
Tradición, memoria y territorio
Roca explica que El Castell cuenta con una destilería, una bodega de vinos de gran valor, un espacio de exposición y una tienda con productos propios, como chocolates, libros y destilados. Este nuevo complejo busca reunir todos los elementos que definen la identidad del grupo: creatividad, hospitalidad y respeto por el entorno. “Unos espacios adecuados que ponen todo junto”, resume el chef.
Durante su intervención, Roca destaca que la tradición catalana está profundamente ligada a sus fiestas populares, las cuales inspiran muchos de los platos contemporáneos del Celler. Además, insiste en la importancia de entender el territorio y su biodiversidad: “En Girona tenemos un universo de plantas, hierbas, flores y frutas que definen nuestra cocina”.
El chef hizo referencia también al poder evocador de la comida, lo que llama “el efecto Ratatouille”: esa emoción que surge cuando un sabor te transporta a un recuerdo de infancia. Para Roca, ese vínculo entre pasado y presente es el corazón de la gastronomía.
En su definición más personal, ofrece una frase que resume toda su filosofía:
“La nueva cocina catalana es la continuidad de una tradición reinterpretada con una mirada contemporánea, conciencia ética y espíritu creativo.
”Roca defiende la innovación como una forma de respeto hacia la herencia culinaria: “Está bien innovar, ser creativos, buscar sutileza y mantener la esencia, pero mirar a un mundo lleno de inspiración”. Una reflexión que reafirma su papel como uno de los grandes embajadores de la cocina catalana en el mundo.