La cocina de las abuelas es la mejor, no hay duda de ello. Los chefs Michelin apuestan por volver a sus raíces y desempolvar las recetas de sus abuelas para crear platos de alta cocina. Ahora imagina un lugar que no solo se inspira en esas recetas… sino que directamente pone a las abuelas en la cocina. Literalmente. ¿Demasiado bueno para ser verdad? Pues existe, y está en Nueva York.
Enoteca Maria es el nombre de este santuario del sabor casero y la diversidad culinaria. Situado en el pintoresco barrio de St. George, en Staten Island, este restaurante no ficha chefs egresados de prestigiosas academias. Ficha nonnas (sí, abuelas) de más de 30 países distintos. Desde Perú hasta Italia, pasando por México, Puerto Rico o Argentina, estas mujeres llegan con sus cucharones, su sabiduría culinaria y un dominio de los fogones que no se aprende en ningún curso.
Cómo es comer en Enoteca Maria
Cada noche, una nonna toma las riendas de la cocina y diseña un menú completamente auténtico de su país natal. Aquí se cocina como en casa, con ingredientes genuinos y técnicas heredadas de generaciones. Es un viaje culinario directo a la mesa de tu abuela… solo que con pasaporte internacional.
La historia del restaurante tiene raíces personales y emocionales. Su fundador, Jody Scaravella, dio vida al proyecto tras perder a su abuela y a su madre, mujeres que representaban para él el calor de la mesa familiar. Por ello, decide abrir un espacio donde otras abuelas del mundo puedan compartir sus platos, sus historias y su forma de entender la cocina.
El orgullo italiano por sus nonnas está presente en cada rincón del restaurante. En la web, puedes consultar el calendario para saber qué abuela cocinará cada día, conocer su país de origen y hasta leer un poco sobre su vida. No hay ninguna yaya española… todavía, pero todo llega.
El local cuenta con dos cocinas: una para la comida tradicional italiana y otra completamente dedicada a la cocinera de turno. Además, estas mujeres también ofrecen clases gratuitas de cocina para quien desee aprender con ellas.
Cada viernes, sábado y domingo, una abuela italiana comparte la cocina con otra nonna internacional. Juntas preparan sus respectivos menús y se turnan para que cada una pueda brillar con sus especialidades. La carta cambia según el país representado esa noche, lo que convierte cada visita en un viaje nuevo. No es casualidad que Enoteca Maria cuente con más de 600 reseñas en Google y una puntuación que roza las cinco estrellas. Porque no solo se come bien… se come como en casa.
Además de tener abuelas de todo el mundo cocinando, Enoteca Maria ha creado un libro virtual llamado Nonnas of the World para conservar sus recetas e historias. En su web explican que “la cultura es un recurso que vale la pena preservar” y que este recetario es una forma de mantener vivas las raíces culinarias del planeta.